La Diputacio d’Alacant “passa” del valencià
La lengua autóctona de los habitantes de la Comunitat Valenciana viene padeciendo discriminación, olvido y ‘pasotismo’ aqui en el sur, en la provincia de Alicante, por parte de la Diputación Provincial alicantina, cuya política lingüistica de abrumador apoyo al castellano y de abandono al valenciano es cuestionable. Esta situación no es de extrañar habida cuenta que dicho organismo está presidido y controlado por el zaplanista Ripoll, hombre excesivamente castellanista y poco o casi nada defensor de la lengua autóctona, habla mayorítaria del territorio provincial a pesar de que en la capital sea minoritaria o testimonial. Y claro, como en Alicante el castellano impera masivamente, apenas se usa el valenciano y la Diputación está ubicada en la misma capital, pues como que casi le da derecho o justifica -cuando es todo lo contrario- que Ripoll y su Diputación opten por la lengua del Estado y más hablada en la ciudad de la Explanada. Ello no debería ser motivo de discriminación lingüística. Una ciudad que curiosamente usa el valenciano en las Hogueras y de la que sus ciudadanos dicen que es ‘la millor terreta del món’, así como suena, en valenciano y no en castellano. Y luego dicen que no se habla ni se usa el valenciano en Alicante.La Diputación utiliza propiamente casi de forma total y única el castellano, favoreciéndolo y obviando al valenciano, silenciando a éste, sobre todo en internet. La práctica totalidad de las páginas web de los pueblos de la provincia integradas en el servidor de la Diputación, están redactadas en castellano solamente. Lo peor es que, incluso ocurre en las web de aquellos pueblos que son unánime o mayoritariamente valencianoparlantes como Tollos, Murla, Facheca, Bolulla o Gorga. Y lo más grave es que, habiendo en la provincia más territorio valencianoparlante que castellanohablante -lo que debería provocar y justificar el fomento del valenciano- la Diputación se pasa ésto por el forro incumpliendo el Estatuto de Autonomía, el Decreto de Bilingüismo y la Ley de Uso, Enseñanza y Obligatoriedad del Valenciano, en materia lingüística.
No se trata de que sólo se use el valenciano. No hay que sustitur una lengua por otra, eso sería pasar de un extremo a otro y continuaría existiendo discriminación, sino utilizar ambas pero fomentando la que se encuentra en desventaja y en minoría -que en este caso es el valenciano- para evitar su progresiva desaparición. Se trata de que ambos idiomas, que nos son propios y oficiales, co-existan y que la Diputación alicantina los utilice, compartida, conjunta y equilibradamente, aunque protegiendo al autóctono -débil y minoritario pero necesitado de atención- tanto en las páginas web de los pueblos del sur como en el BOP, en publicaciones, rotulaciones, impresiones, ediciones y en las sesiones plenarias. De lo contrario, el peligro o el risgo de despersonalización lingüística provocaría la perdida del valenciano además de perpetuar una situación discriminatoria incumplidora además de la respectiva normativa vigente.
Los defensores de la Ley de Uso, Enseñanza y Obligatoriedad del Valenciano -conocida como ‘Llei Císcar’ en alusión al ex conseller que la aplicó en 1983- se quejan hasta en internet -circulan muchos mensajes de protesta remitidos a la Diputación alicantina e incluso al Síndico de Agravios como denuncia- de que el organismo provincial no la cumple ni la ejecuta. Ahora bien, nos nos engañemos: la ‘Dipu’ de Alicante no aplica esta ley por ‘pasotismo’ y abusivo castellanismo ‘patrioteroide’ porque al parecer carece de criterios lingüísticos autóctonos, vernáculos o valencianistas. Criterios que contrariamente si posee por ejemplo su homóloga de la provincia de Valencia que no discrimina a ninguna de las dos lenguas y sí que fomenta el valenciano. En lengua, un ’suspenso’ para nuestra ‘Dipu’. Lamentable y patético.
Josep Esteve Rico Sogorb.




